¿Está tu identidad a salvo?

¿Está tu identidad a salvo?

En la era digital, donde mayores y niños tienen acceso a internet y móviles con cámaras, la identidad empieza a ser un bien preciado. Compartimos ingente cantidad de datos sobre nuestra vida y sobre nosotros mismos en redes sociales; pero, ¿realmente somos conscientes de la trascendencia que puede tener que alguien utilice todos esos datos de manera fraudulenta? La pregunta es realmente seria… ¿Está tu identidad a salvo?

 

Compartimos nuestro nombre y apellidos, quienes son nuestros familiares, con quien mantenemos una relación sentimental, quienes son nuestros amigos, nuestras fotografías, qué películas o música nos gusta, nuestros hobbies, dónde vivimos, donde hemos vivido, a qué colegios hemos ido, los lugares que hemos visitado, y así un largo etcétera.

 

Pensamos que nadie va a querer utilizar nuestros datos, ya que ni somos famosos, ni tenemos una fortuna en el banco. Sin embargo, piensa lo fácil que sería hacerse con tu identidad tan sólo visualizando tu perfil en la red social que normalmente utilices: ¿qué configuración de privacidad tienes implementada? ¿Tus fotos se comparten con amigos de amigos? ¿Acaso con el público en general? Y tus amigos, ¿comparten en abierto a todo el público o en privado las fotos en las que tú apareces?

 

Descargarse cualquier tipo de foto es bastante fácil: por ejemplo, Facebook nos da la opción directamente de “descargar” pinchando sobre la fotografía. Pero, aunque no nos ofreciera esta posibilidad, desde cualquier dispositivo móvil hacer una captura de pantalla es relativamente sencillo, y ya está, cualquier persona podrá utilizar tu imagen y hacerse pasar por ti, si quisiera. Por este motivo, es recomendable vigilar lo que compartes en Internet con el resto de usuarios, para evitar este tipo de actividades.

 

Además, lo anterior, viene reforzado cuando uno es consciente de que la suplantación de identidad en Internet, como tal, no es una conducta penada por la actual legislación. La figura que más se asemeja a esta conducta es lo que el código penal denomina “usurpación de estado civil” que no es otra que hacerse pasar por otra persona de forma continuada en el tiempo y ejercitar sus derechos como si fueran propios. No obstante, esto no siempre ocurre en la suplantación de identidad que se da por Internet, que muchas veces es una conducta que ocurre en un punto determinado en el tiempo y no es recurrente.

 

Por todo ello siempre es conveniente configurar nuestros perfiles en Internet de forma que sólo puedan acceder al mismo aquellas personas que realmente queremos que accedan, vigilar lo que otros suben de nosotros mismos, y ser conscientes de que perderemos el control de todo aquello que decidimos publicar y todo ello con la finalidad de preservar nuestra privacidad y salvaguardar nuestra identidad.

 

Miriam García López, abogada de Legálitas

Legálitas Abogados

abogados

 

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Authored by: canguroencasa

There are 2 comments for this article
  1. Adriana at 8:11 am

    Hola! Me interesa.Soy rumana,tengo 33 años y vivo en Parla.Mi numero 688 259 418. Un saludo!

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